{"id":90,"date":"2024-07-29T22:21:59","date_gmt":"2024-07-29T22:21:59","guid":{"rendered":"https:\/\/reconecta-psicologia.com\/?page_id=90"},"modified":"2024-07-29T22:21:59","modified_gmt":"2024-07-29T22:21:59","slug":"vinculacion-y-pertenencia-una-mirada-sobre-los-conflictos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/reconecta-psicologia.com\/index.php\/vinculacion-y-pertenencia-una-mirada-sobre-los-conflictos\/","title":{"rendered":"VINCULACI\u00d3N Y PERTENENCIA: UNA MIRADA SOBRE LOS CONFLICTOS"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\">VINCULACI\u00d3N Y PERTENENCIA: UNA MIRADA SOBRE LOS CONFLICTOS<\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDetr\u00e1s de los grandes conflictos act\u00faa la convicci\u00f3n de tener raz\u00f3n. Dicho de otra manera: detr\u00e1s de los grandes conflictos act\u00faa la conciencia tranquila, la buena conciencia\u201d \u201cToda paz se alcanza mediante una renuncia\u201d (Bert Hellinger, 2006)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">INTRODUCCI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los conflictos forman parte de las relaciones. Tanto en el nivel de lo personal y familiar como de lo colectivo. Los grandes conflictos tienen una dimensi\u00f3n pol\u00edtica que va m\u00e1s all\u00e1 del alcance de este art\u00edculo, centrado en los aspectos psicol\u00f3gicos y relacionales. Sin embargo, en cierto modo los grandes conflictos son causa y consecuencia de muchos conflictos individuales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tema, dada su complejidad, se puede mirar desde muchos \u00e1ngulos y todos ellos ser\u00e1n, necesariamente, miradas limitadas. La m\u00eda, por tanto, tambi\u00e9n lo es. No obstante, espero que aporte ideas para la reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de entrar directamente a hablar de los conflictos, introducir\u00e9 algunos conceptos previos, necesarios para comprender c\u00f3mo se originan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">VINCULACI\u00d3N, PERTENENCIA Y ORDEN<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos nacemos dentro de una familia. Con esta familia establecemos fuertes v\u00ednculos de lealtad.<strong>La vinculaci\u00f3n es tan imprescindible para la supervivencia de un ni\u00f1o,<\/strong> <strong>que pasa por encima de cualquier otra necesidad<\/strong>. Los ni\u00f1os hacen todo lo necesario para mantener ese v\u00ednculo, de una manera ciega, incluso si va en contra de su propio bienestar. El ni\u00f1o se integra en su sistema familiar sin cuestionarlo. T<strong>ambi\u00e9n la identidad se construye a trav\u00e9s de ese v\u00ednculo y nos permite tener un sentimiento de pertenencia<\/strong>, de formar parte. Primero se da con la familia y, m\u00e1s tarde, con otros grupos significativos (amigos, escuela, trabajo, club deportivo, grupos religiosos o pol\u00edticos, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La familia es como un organismo en s\u00ed mismo, de manera que el todo es m\u00e1s grande que la suma de las partes. <\/strong>Tiene unas din\u00e1micas de relaci\u00f3n propias que est\u00e1n enfocadas a la supervivencia de todo el grupo por encima de la supervivencia individual. Esto tambi\u00e9n sucede en los otros grupos de pertenencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n en las relaciones existe un orden o jerarqu\u00eda, que tiene que ver con el orden de llegada al sistema. Por ejemplo entre padres e hijos, los padres son anteriores y tienen prioridad en el sistema. <strong>Cuando ese orden se respeta se mantiene el equilibrio y, cuando se altera el orden, surge el conflicto y el malestar<\/strong>. Cuando los hijos asumen responsabilidades que corresponden a los padres o cuando un hermano peque\u00f1o ocupa el lugar de un hermano mayor, empiezan a aparecer problemas en el sistema familiar (incluso aunque lo hagan con la mejor de las intenciones).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">REGLAS FAMILIAES Y&nbsp; CONCIENCIA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los grupos tienen unas reglas. Las primeras reglas que interiorizamos son las de nuestra familia. Esas reglas son las que regulan las relaciones y su cumplimiento nos garantiza la pertenencia al grupo. Algunas de esas reglas son expl\u00edcitas y otras impl\u00edcitas (nunca se han nombrado pero todos los miembros del grupo saben cu\u00e1les son).T<strong>enemos la conciencia tranquila si nos comportamos de manera que podamos estar seguros de tener derecho a formar parte del grupo y tenemos mala conciencia cuando nos hemos desviado de las reglas del grupo<\/strong>. <strong>La culpa es el miedo a sufrir una expulsi\u00f3n y se vive como lejan\u00eda, mientras que&nbsp; la inocencia se vive como cobijo y cercan\u00eda. <\/strong>La conciencia inicialmente sirve para unirnos a nuestra familia. Nos ayuda a percibir con exactitud qu\u00e9 debemos hacer para pertenecer y que debemos evitar para no perder nuestra pertenencia a la familia. Por ejemplo, si desvelamos un secreto familiar cuando la regla es que debe permanecer oculto o nos comportamos de una forma que no concuerda con las normas de la familia, tenemos ese sentimiento de culpa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las reglas son distintas en cada sistema y todo el que forma parte del grupo las conoce. Si una persona reconoce dichas reglas y se atiene a ellas, es considerada intachable. Sin embargo, el que las infringe es tachado de culpable aun cuando no cause da\u00f1o a&nbsp; nadie. De una forma u otra se le castiga, pudiendo llegar a ser excluido (Gunthard Weber, 1999). Por ejemplo, personas que son apartadas de la familia porque tienen unas ideas pol\u00edticas, religiosas o una orientaci\u00f3n sexual que son vividas como \u201cmalas\u201d dentro del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada persona se encuentra en relaciones diferentes y forma parte de varios grupos cuyos intereses pueden contradecirse. Cada uno de esos grupos puede tener una conciencia diferente. De manera que una persona puede tener buena conciencia respecto a un grupo y mala respecto a otro, entrando muchas veces en conflictos de lealtades cuando esos grupos son incompatibles o est\u00e1n enfrentados. Los sentimientos de culpa o inocencia no tienen nada que ver con bueno o malo sino con aquello que en el grupo se considere como un valor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDonde la conciencia vincula, tambi\u00e9n pone l\u00edmites, incluyendo y excluyendo. Muchas veces, si queremos permanecer en un grupo, tenemos que negarle o retirarle a la persona que es distinta, la pertenencia para reivindicarnos nosotros. (\u2026) Todos los actos graves que cometemos con otros se realizan con la conciencia tranquila en relaci\u00f3n al propio grupo. La conciencia, al sensibilizarnos para el propio grupo al que pertenecemos, nos hace ciegos para otros grupos. Cuanto m\u00e1s nos vincula con ese grupo, tanto m\u00e1s nos separa de los otros grupos\u201d (Gunthard Weber, 1999).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">EQUILIBRIO EN LAS RELACIONES<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo las relaciones necesitan <strong>equilibrio entre dar y recibir<\/strong>. <strong>Cuando sentimos que damos y recibimos de una manera proporcional, la relaci\u00f3n fluye<\/strong>. Cuando damos m\u00e1s de lo que recibimos o al rev\u00e9s, la relaci\u00f3n se descompensa. Para que una relaci\u00f3n funcione tiene que haber ese equilibrio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El equilibrio funciona de la siguiente manera. Cuando alguien nos da algo nos ponemos contentos y, a la vez, nosotros mismos queremos darle algo. Si queremos a alguien le damos un poco m\u00e1s de lo que \u00e9l\/ella nos da. De esa manera, tambi\u00e9n esa persona desea darnos algo. Y, como tambi\u00e9n nos quiere, nos devuelve un poco m\u00e1s. De esa manera se incrementa el intercambio entre personas que se aman. Si no hay equilibrio y uno da mucho y otro poco, la relaci\u00f3n sufre el riesgo de romperse. Es probable que el que da mucho se sienta explotado&nbsp; o el que da poco sienta que la deuda es tan grande que se vuelve insostenible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La din\u00e1mica es la misma cuando alguien nos da\u00f1a. Entonces tambi\u00e9n queremos hacerle da\u00f1o para compensar. Si le devolvemos el da\u00f1o que nos hizo pero un poco m\u00e1s, nos vengamos. Y si el otro se siente entonces da\u00f1ado y nos da\u00f1a m\u00e1s, se entra en una escalada de venganzas. Para restablecer el equilibrio hay que encontrar una forma de saldar esa cuenta que sea justa para las dos partes. Es decir, que ninguna persona quede por encima de la otra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">LOS CONFLICTOS<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los conflictos forman parte de la vida de las personas. Muchos de ellos son conflictos cotidianos que pueden generar crecimiento y nos llevan a la superaci\u00f3n de nuestras limitaciones. Otros conflictos son mucho m\u00e1s grandes, sobre todo cuando un grupo desea aniquilar a otro. \u201cNormalmente imaginamos este tipo de conflictos lejos de nosotros. Sin embargo, cuando una persona nos agrede o hace da\u00f1o, con frecuencia le deseamos lo peor desde lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n. De esta manera, se da el mismo tipo de din\u00e1mica que en los grandes conflictos\u201d (Hellinger, 2006).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que hay detr\u00e1s de los grandes conflictos es la necesidad del ser humano de sobrevivir<\/strong>. Cuando nuestra vida se ve amenazada reaccionamos huyendo o atacando. Es decir, evitamos que el otro nos aniquile o tratamos de aniquilarle nosotros. El conflicto asegura la supervivencia y tambi\u00e9n la amenaza. La emoci\u00f3n que se esconde debajo de estas din\u00e1micas es <strong>el miedo, <\/strong>que semueve de la misma manera en el nivel individual que en el colectivo (una familia que tiene miedo a perder su identidad al emparejarse alg\u00fan miembro con otra persona de cultura o costumbres muy diferentes, una empresa que es absorbida por otra, un pueblo que teme ser anulado por otro, etc.). La vivencia muchas veces es de rabia, odio, tensi\u00f3n y frustraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ese motivo, en lo grupal, desde la antig\u00fcedad se han establecido acuerdos, leyes y fronteras, para mantener los conflictos dentro de unos l\u00edmites. De esta manera, el deseo de aniquilar queda desplazado a otros niveles (al campo de la pol\u00edtica, a disputas ideol\u00f3gicas, cient\u00edficas, etc). \u201cEn lugar de encarar una b\u00fasqueda conjunta hacia la mejor soluci\u00f3n y a una observaci\u00f3n y un examen conjuntos basados en el tema a tratar, los representantes del otro partido, grupo o tendencia son difamados a nivel personal, muchas veces con calumnias e injurias. Las agresiones que se abren paso aqu\u00ed se diferencian poco del deseo de aniquilaci\u00f3n f\u00edsico\u201d (Hellinger, 2006).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro de los asuntos que hay detr\u00e1s de los conflictos es la b\u00fasqueda de compensar el dar y el tomar, la necesidad de equilibrar ganancias y p\u00e9rdidas. Es decir, <strong>la necesidad de obtener justicia<\/strong>. <strong>S\u00f3lo nos tranquilizamos una vez lograda la compensaci\u00f3n<\/strong>. Y eso, como he explicado antes, no se puede lograr cuando se entra en una escalada de venganzas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la misma manera que entre personas se da el deseo de compensaci\u00f3n, tambi\u00e9n sucede lo mismo entre grupos. Por ejemplo, en la familia. \u201cEn todas las tragedias hemos observado la misma din\u00e1mica: hay un miembro nacido despu\u00e9s que otros que se arroga el derecho de hacer algo por miembros que nacieron antes que \u00e9l. Por ejemplo, cuando un miembro que naci\u00f3 despu\u00e9s que otros decide vengar a los que nacieron antes\u201d (Bert Hellinger, 2006). Esto lo podemos ver, por ejemplo, en las familias hist\u00f3ricamente enfrentadas entre s\u00ed. Cuando un miembro de una de estas familias se niega a perpetuar el conflicto es vivido como un traidor y muchas veces expulsado del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre grupos m\u00e1s grandes como grupos \u00e9tnicos o pa\u00edses, la din\u00e1mica de fondo es la misma: el deseo de sobrevivir como grupo, a veces a nivel f\u00edsico y otras a nivel emocional. Muchas veces los conflictos vienen de muy atr\u00e1s y, a un nivel muy inconsciente, se mueve el deseo de hacer justicia, de vengar a los que vivieron antes en ese grupo (\u00e9tnico, religioso, pa\u00eds, etc.) respecto de otros grupos por los que se sintieron da\u00f1ados o humillados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">LA SOLUCI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La salud en las personas implica integraci\u00f3n<\/strong>. En un nivel individual, estamos en conflicto interno cuando una parte de nosotros quiere una cosa y otra lo opuesto (por ejemplo, cuando nuestro coraz\u00f3n quiere una cosa y nuestra cabeza otra). Muchas veces el impulso de esas dos partes es que una quiere acabar con la otra (la parte racional quiere acabar con las emociones y\/o al rev\u00e9s). Sin embargo, el conflicto s\u00f3lo se resuelve cuando damos voz a ambas y las reconocemos. Ah\u00ed podemos integrar esas dos partes en algo m\u00e1s grande dentro de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando una pareja discute porque cada uno piensa que su familia de origen es mejor que la del otro, la soluci\u00f3n se logra cuando cada uno reconoce a la familia del otro en su diferencia y reconoce que tiene derecho a ser respetada igual que la propia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando tenemos una grave discusi\u00f3n con alguien que lleva incluso a la ruptura, por ejemplo en un divorcio, la soluci\u00f3n&nbsp; es que cada uno reconozca su parte de responsabilidad en el conflicto. De esta manera no hay inocentes, ni buenos, ni malos. Eso significa salir de nuestra buena conciencia y mirar desde un marco m\u00e1s amplio. Cuando una de las dos partes o las dos se empe\u00f1a en ser inocente, entonces coloca toda la culpa en la otra persona y el conflicto se va enquistando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para poder asumir nuestra responsabilidad, a veces es necesario que nos hagamos conscientes de nuestras implicaciones sist\u00e9micas: del deseo de vengar o resolver el destino de alguien anterior a nosotros o, por el contrario, de expiar la culpa donde hubo perpetradores. Aqu\u00ed muchas veces estar\u00edamos hablando de traumas familiares o traumas colectivos (ej. genocidios, guerras, etc.). Probablemente esto sea de lo m\u00e1s dif\u00edcil de realizar: dejar a nuestros antepasados con su historia y sus circunstancias, con respeto, y vivir nuestra propia vida. Muchas veces ni siquiera somos conscientes de este tipo de implicaciones. Y, en el caso de serlo, para lograrlo tenemos que gestionar la vivencia de deslealtad y mala conciencia, sobre todo cuando tuvieron destinos dif\u00edciles o injustos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La paz se logra cuando podemos mirar a la otra persona de igual a igual, con respeto y sintiendo que es digna de ser escuchada y tenida en cuenta. Asumiendo que quiz\u00e1 nosotros no tenemos tanta raz\u00f3n y los otros no est\u00e1n tan equivocados. Arriesg\u00e1ndonos a modificar nuestra manera de ver la realidad. En los grandes conflictos la soluci\u00f3n es la misma: cada grupo ha de poder mirar al otro, reconocerlo con respeto y reconocer su diferencia. A la vez, cada grupo ha de reconocer su parte de responsabilidad en el conflicto y renunciar a la venganza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">HELLINGER, B. (2006): <em>Despu\u00e9s del conflicto, la paz.<\/em> Buenos Aires. Alma Lepik.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">WEBER, G. (1999): <em>Felicidad dual<\/em>. Barcelona. Ed. Herder.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VINCULACI\u00d3N Y PERTENENCIA: UNA MIRADA SOBRE LOS CONFLICTOS \u201cDetr\u00e1s de los grandes conflictos act\u00faa la convicci\u00f3n de tener raz\u00f3n. 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